Como siempre nos levantamos temprano. Esta vez hemos tenido ánimos suficientes para tomar unas fotos durante el desayuno.


Al terminar de desayunar tomamos el coche y emprendemos el viaje para ver los parques de hoy.

De camino hacia Bryce Canyon pasamos por Capitol Reef. Este es un parque nacional que comprende las formaciones rocosas de una falla que va de norte a sureste. Presenta algunos acantilados bastante espectaculares.


También dentro de este parque está el desfiladero del río Fremont. Aquí se desarrolló una cultura precolombina que ha dejado pinturas rupestres y restos de cerámica y cestería.



Cuando los mormones llegaron aquí los nativos habían abandonado el lugar hacía tiempo, pero aún se conservaban algunas de las acequias de regadío que construyeron y que los mormones siguen usando hoy en día.
En el desfiladero también hay "restos históricos" de los primeros colonos mormones, que tienen la friolera de unos 125 años de antiguedad. Pasamos sin detenernos por la escuela y otros "restos arquológicos". Supongo que los turistas mormones prestarán mas atención que nosotros a estos restos etnológicos. Cada uno se interesa en lo que quiere.
Llegamos a Bryce Canyon a mediodía. Es evidente que no tenemos tiempo suficiente para ver este parque y después ir a "Zion" -a unas 100 Millas- y volver a Tropic -donde tenemos que dormir- que está al lado del parque Bryce. Así pues decidimos tomarlo con calma: primero comer y después visitar el parque con calma. Zion quedará para otra ocasión.

Bryce Canyon es otro de los parques que uno no debe perderse si viaja por esta parte del mundo. El colorido y las formas de sus rocas erosionadas es probablemente único en el mundo.















El nombre del parque es debido a Ebenezer y Mary Bryce, una pareja de colonos mormones que se establecieron a la entrada del parque. Cuando el lugar comenzó a ser conocido empezaron a llegar los primeros visitantes -a comienzos del siglo XX- y cuando le preguntaban al bueno de Ebenezer por el maravilloso lugar que tenía detrás de su cabaña al parecer solía responder algo así como: "What a hell of a place to loose a cow". Pronunciese arrastrando mucho las palabras y vocalizando lo menos posible -como si se estuviera masticando chicle, o hierba para el caso- para conseguir el efecto.
Volvemos a Tropic, nos registramos en el hotel -regentado por mormones, en las habitaciones además de la Biblia hay el Libro del Mormón- y después de una ducha vamos a cenar al único restaurante del pueblo, regentado también por mormones. En un rincón tienen un PC con acceso a Internet y a su lado varios ejemplares de - si, lo has adivinado- el Libro del Mormón en varios idiomas, entre ellos español. Debemos decir que la carne estaba excelente, no se si debido a que son mormones o por ser vaqueros.